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Post (Ediciones Caísmo/ Disc medi - 2011)

La primera vez que vi al Yuri fue hace un montón de años en uno de los conciertos periódicamente programados por la difunta G3G records en la sala Sidecar, y quedé indeleblemente impresionado por la potencia escénica del artista y sus cosmonautas. Años después, todo lo que hace me sigue pareciendo tan impactante como aquella primera vez.

Yuri Mykhaylychenko, además de un apellido complicado tiene también estudios de interpretación y dirección teatral en la escuela de teatro de Kiev, su ciudad natal y, si no voy muy equivocado, ahora mismo está a cargo de la dirección del Llantiol, el café teatro de referencia, en la calle Riereta. Sirva esto para explicar que la música del Yuri no es sólo música: es un paseo por la visión de la existencia de y por el propio Yuri Mykhaylychenko.

"Mi genética, tan patética, post-mongólica, post-soviética, descendencia, rusofília, sin creencias, sin familia...".

"Post" (Ediciones Caísmo/ Disc medi 2011) es el quinto trabajo de Yuri y segundo en formato de disco libro y sin sus Cosmonautas. Con Martí Soler a la bateria y percusiones, Jaume Pascual al bajo, Pedro Burzaco al violin y la bandurria, Alexei Baichúk a la trompeta, Alexander Korotkov al bayan y otros colaboradores, este segundo disco libro abandona la experimentación (nada desdeñable) de "Poemas sin más" y factura 22 canciones perfectas, en donde encuentran perfecto equilibrio la interpretación y la factura musical en las que Yuri toca la mayoría de las guitarras, el acordeón, los teclados y hace las programaciones con impecable solvencia.

En 1986, cientos voluntarios, bomberos, obreros y soldados, a los que se llamó "liquidadores", acudieron a sofocar el desastre nuclear de Chernobil con equipos insuficientes e inadecuados y todos sufrieron los efectos secundarios de la radiación. Algunos murieron. Yuri es hijo de uno de estos "liquidadores" y dedica estas 22 canciones a los espacios vacíos que quedan cuando acaban las tragedias, "espacios sin oxígeno que hay que rellenar rápidamente". Vacíos que tienen presencia, como los fantasmas, manifestaciones de las que nuestro poeta-cantante destila su forma de escribir y, por encima de todo, su manera de interpretar las canciones.

Uno de los poemas musicados, que Yuri titula "Come coco", dice así: "come coco/ siempre come/ poco mucho/ mermelada/ entre cejas/ agujero/ madriguera/ de lo mismo/ de los sueños/ de los males/ mi amor/ sufrir o paso/ de cortar/ las venas siempre/ queda tiempo/ mientras vives" y es exactamente la impresión que uno se lleva escuchando o viendo al Yuri, esta sensación de corazón en un puño, de cuerda floja, y sin embargo de aceptación inteligente del vivir, que es un muy buen material de donde extraer cualquier tipo de manifestación artística si se tiene talento.

www.elyuri.com
www.discmedi.com/catalogo/disco/3689/yuri-mykhaylychenko/post


Jordi Torrent  ·  atiza.com  ·  www.atiza.com/discos/2011/yuri-mykhaylychenko-post

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El Yuri


"Por primera vez en mi vida estoy totalmente satisfecho del resultado final"


Yuri Mykhaylychenko es un artista en estado puro. Emigró de la antigua Unión Soviética a occidente hace ya veinte años y ha tocado, si no todos, una mayoría de palos relacionados con el arte. El Yuri dirige el café teatro Llantiol de Barcelona, ha hecho bandas sonoras para documentales, ha colaborado con El Terrat y es actor de doblaje entre otras cosas.
El gitanillo de Kiev nos hablará entre otras cosas de su nuevo disco titulado "Post", un disco de poemas bastante experimental, que desde luego, no deja a nadie indiferente.

Te gusta la música desde muy pequeño, cuéntanos un poco sobre tus inicios.


"Como se suele decir, de tal palo tal astilla. Mi padre es un buen músico. Durante años trabajó como profesor en Alemania del Este y de allí me trajo un precioso piano alemán. De hecho empecé a componer música a los cinco años. Después como casi todos los niños tuve mis traumas infantiles a causa del aprendizaje forzado y de muchas horas delante el piano mientras mis amigos jugaban al fútbol. Me sentía muy desgraciado".


Te ha interesado el teatro desde joven y has hecho colaboraciones toda la vida. Me gustaría que nos explicases tus vivencias en el teatro.


"Lo del teatro también me viene de familia por parte del abuelo materno, aunque esta fase de mi carrera la exploté muy poco. Cuando salí de la URSS la música era una herramienta no verbal perfecta para comunicarme con el mundo. No obstante tengo que reconocer que el aprendizaje que tuve en la Universidad del teatro siempre me ha sido muy útil a la hora de subir al escenario. Hoy en día vivo en un perfecto equilibrio entre el teatro y la música. Compongo, canto, escribo, actúo y dirijo. ¡Toma ya!"


Estuviste en la escena alternativa de Kiev durante bastante tiempo.
¿Cómo ves esa escena en comparación con la que hay hoy en día?


"Los años de la escena alternativa de la época de Perestroika para mí siempre han sido un punto y aparte. Con eso no quiero parecer nostálgico. He vivido momentos inolvidables después de aquellos tiempos también. Más que nada hablo de un bonito despertar de todo una generación bajo un tremendo peso de la censura soviética. De hecho, a raíz de mis letras tuve un par de citas en los sótanos de la KGB que por ironía de la vida estaban justo enfrente de mi local de ensayo. Cantar me hacía sentir libre, la guitarra era mi arma y el escenario mi trinchera. Los conciertos abundaban de público a pesar de la total carencia de promoción. Todo un fenómeno social. Hoy en día la situación es idéntica a la de aquí. Mucha basura, mucho ruido y pocas nueces. La mayoría de las propuestas interesantes están en la cola del INEM, "democráticamente rechazadas".


Por cierto, si no me equivoco, llegaste a Barcelona a raíz de una gira. ¿Qué factores fueron decisivos para que decidieses quedarte en la ciudad condal?


"A la raíz de los éxitos en la URSS fui invitado a una gira por la Europa Occidental. La Perestroika estaba de moda y yo era uno de sus mensajeros. Cuando llegué a Barcelona tuve la suerte de entrar en el circuito de las salas como "La Boite", "Otto Shuts", "Magic", "Comunique", etcétera. La Barcelona olímpica me atrapó en sus largas noches de rock-n-roll. Desde entonces no he parado".


Bueno, hablemos un poco sobre el nuevo disco. ¿Cómo ha ido la grabación? ¿Tienes alguna anécdota que contar durante el proceso de grabación?


"Al grabar este disco, para empezar decidí prescindir de las tijeras. Casi todo está grabado como toma-secuencia. Sobre todo las voces. Teniendo en cuenta la dificultad de los ambientes y de las circunstancias de cada poema. A lo largo de la grabación buscaba el momento y estado más idóneo para cantar un u otro tema. Incluso llegué a interpretar un par de temas a las cuatro de la madrugada totalmente borracho y completamente desnudo. ¡Qué gustazo! Otra curiosidad de este trabajo es que por primera vez en mi vida he ejercido de batería y de percusionista. Algunos temas necesitaban este ligero balanceo, este desajuste rítmico de principiante. También fabriqué varios artilugios sonoros para poder trasmitir las texturas que oía en mi cabeza. En fin, toda una aventura".


El disco, más que canciones tiene poemas musicados. Explícanos un poco cómo haces el proceso de composición. ¿De dónde sacas la inspiración para hacer las letras y cómo decides qué tipo de música le irá mejor?


"Sí, en este disco decidí aplicar el término de poemas musicados porque el proceso de componer era muy distinto al de componer una canción. Estrofa, estribillo, un solito de guitarra… Liberé mi mente de todas estas ataduras centrándome en el poema como el punto de partida, en su ritmo, en su atmósfera. De hecho la música nacía sola, empezaba a sonar en mi cabeza y ya está. Es curioso, porque la inspiración llega en el momento menos esperado y para un creador es un gran regalo. A veces me preguntan: "Yuri, ¿estás bien? Tienes cara de ido". Este es el momento mágico, pura alquimia cuando de la nada nace algo. El motivo que activa este mecanismo puede ser cualquiera".


"Post" es un disco-libro difícil de etiquetar. ¿Cuán diferente crees que es respecto a tus trabajos anteriores?


"Creo que este trabajo es la consecuencia directa de mi evolución personal como artista. Algo más maduro, más sufrido y más irreverente. Mínimo de artificio y máximum de inspiración. Traté de elevar la poesía al concepto de código. Palabras escasas, cansancio existencial. En realidad por primera vez en mi vida estoy totalmente satisfecho del resultado final".


Tu trabajo me recuerda a algo a medio camino entre Albert Pla y Gotan Project. ¿Qué tienes que decir al respecto?


"Para describir a los artistas mencionados utilizaría términos como un enfermizo intimismo irónico en caso de Pla y una sensualidad y mezcla de tendencias en caso de Gotan. Términos perfectamente aplicables al "Post", a pesar de eso, desde mi punto de vista, no tenemos nada que ver".


Hablando de Pla, él también ha sacado algún disco musicando poemas. ¿Te gustaría versionar poemas de otros autores?


"Si, pero en la intimidad. En la cocina entre vino y vino. Me gusta versionar pero de momento nunca plantee exponer estos experimentos en público. Tal vez porque ya hay muchísimos artistas que lo hacen de puta madre".


¿Te consideras un nihilista? Al escucharte me hace pensar en que no crees en ningún tipo de verdad preestablecida.


"Siempre intentaba huir de las etiquetas. Definir es limitar y a mí no me gustan los límites. En todo caso sería más bien relativista. Relativizo, luego existo. Sé que lo único que perdura es el cambio. Justamente está afirmación demuestra la relatividad de cualquier verdad preestablecida. Solamente es cuestión de tiempo".


He oído que te gusta mucho Tom Waits. ¿Qué opinas de él como artista? ¿Crees que te ha influenciado en algún aspecto?


"Tom es un artista valiente. Me asombra su constancia y su perfecto equilibrio entre la manera tan peculiar de percibir este mundo y el olfato comercial que tiene. Creo que hay un cierto paralelismo entre su estilo y el folclore de las tabernas rusas. Tal vez porque las vertientes están basadas en el abundante consumo de alcohol. Sin duda me siento influenciado por él, aunque mi lista de influencias musicales es infinita".


Después de todos estos años, ¿crees que el público ha aprendido a aceptar con naturalidad tu particular universo?


"Por suerte tengo mis fans incondicionales. En todo caso soy consciente de que me muevo en las aguas de las minorías absolutas. El terreno de la creación de nuevos valores es muy complicado y la falta de referencias a menudo asusta. Sobre todo a la industria nacional que está acostumbrada a dar la luz verde a todo aquello que ya en cierto modo triunfó en Estados Unidos o Inglaterra. Apuestas seguras y referencias casi incuestionables. A pesar de eso mi aceptación ya es una realidad y eso a mí me da mucha fuerza y mucha esperanza a la hora de apretar el gatillo en la siguiente ronda de la ruleta rusa".


¿Qué es lo más extraño que te ha pasado en directo?


"Quedarme ciego, quedarme afónico, llegar a Tomsk (Siberia) en mangas de camisa y encontrarme con treinta bajo cero".


¿Qué crees que es lo mejor y lo peor que te ha pasado desde que estás en el mundo de la música?


"Lo mejor, continuar vivo a pesar de todo y lo peor ver morir a muchos amigos músicos".


¿Cuáles son tus próximos proyectos?


"Estoy trabajando en una banda sonora para una obra de teatro basada en la novela "El guardián entre el centeno" de J. Salinger, el libro preferido de muchos asesinos en serie, entre ellos el de J.Lennon".


¿Hay algo más que quieras añadir?


"Larga y próspera vida al "Popular1"".




Tx: J.M. García




"De hecho, a raíz de mis letras tuve un par de citas en los sótanos de la KGB que por ironía de la vida estaban justo enfrente de mi local de ensayo"


"Liberé mi mente de todas estas ataduras centrándome en el poema como el punto de partida, en su ritmo, en su atmósfera"


"Tom es un artista valiente. Me asombra su constancia y su perfecto equilibrio entre la manera tan peculiar de percibir este mundo y el olfato comercial que tiene"



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El Yuri: música en movimiento

"Trozos me siento / trozos / pozos sin fondo / roto / barcos sin rumbo / barcos / marcos sin cuadros / floto". El poeta, músico y actor Yuri Mykhaylychenko ha creado un disco libro hecho de trozos, pedazos de realidad y de lírica conformando un poderoso collage de sonidos y palabras que expresan sentimientos de melancolía y desamparo. Una obra bautizada como Post y consagrada a esos estados que su autor define como "aquellos vacíos que normalmente se generan después de... Cada día vivido es un espacio post con una fecha". Versos sencillos envueltos en músicas melancólicas que exhiben las raíces ucranias de su creador, el artista también conocido como El Yuri. El Yuri ha formado parte de algunos de los grupos que lucharon para que hubiera rock en la antigua Unión Soviética. También ha hecho teatro y televisión, tanto en Rusia como en España, país en el que reside desde 1991. Se instaló en Barcelona poco después de la catástrofe de Chernóbil, en cuya recuperación trabajó su padre, formando parte de los liquidadores. "Chernóbil fue el primer post importante de mi vida. Y después la desaparición de la URSS, que me pilló por sorpresa estando ya en Europa". Fue El Gitanillo de Kiev en la banda que acompañaba a El Chaval de la Peca y productor de artistas como Daniel Higiénico. Post es una especie de mensaje en una botella, un post que no está destinado a surcar el ciberespacio sino el mundo tangible, el del papel, la tinta y el disco como concepto tangible. Hay canciones de Post como La resaca, La ventanita o Come coco, que parecen bendecidas por almas gemelas como Tom Waits, Goran Bregovic o Paolo Conte. Otras se acercan al hip hop (En Rus) y al funk (Interruptor), incluso dejan entrever un aire flamenco (Tauromagia). Hay un poco de cabaré, y también loops para narcotizar tiempos medios como Coincidencias. En definitiva, música para expresar y quizá llenar esos estados post, que se convierten en posts, y que responden a otro concepto de El Yuri: la música en movimiento. "Es una idea que tuvo un amigo una noche, durante una tremenda borrachera. Me gustó porque mi música es un reflejo del mundo y el mundo está en constante movimiento, lo único que perdura es el cambio". Música y palabras en movimiento en un disco irreverente donde tristeza y humor se diluyen en algo muy parecido a la esperanza.

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Llueve el día que quiero salir al campo: el cielo tiene la vieja costumbre de pasar de nuestros planes. Con mutua desconfianza yo y mi destino nos obligamos a sospechar lo peor.
Hay algo imprevisible y caótico en todos los fenómenos naturales. Algo que nos incita a adaptarnos y ser flexibles.
El fenómeno Yuri Mykhaylychenko es tan vivo, ilegal y potente como una tormenta de nieve en abril. Los de Rusia sabemos que esas tormentas se dan de vez en cuando.
La mezcla de dos idiomas, el ritmo de frases cortas emplumadas por las rimas, la búsqueda angustiosa del sentido de ser, la soledad, la pérdida de amor al límite de la desesperación metafísica.
emociones son canciones
cuando canto sin pensarlo
cuando salen palabrejas
en las lenguas no escritas
La poesía respira donde quiere, y si la materia de una lengua, por alguna razón, impide que el espíritu poético pueda luchar dentro de su armadura, este espíritu encuentra “lenguas no escritas”.
Y el cielo para que no le reprochemos una lluvia imprevista nos brinda con un arco iris...
Maria Ignatieva

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Crítica literaria del “Poemas sin más” hecha por un crítico muy famoso y muy considerado cuyo nombre preferimos no desvelar.

Como en la vida también en la literatura es válida la sentencia de Paul Bourget: “Grande es quien en su madurez realiza sus sueños de avestruz”.
Con ello se podría justificar definitivamente el temor que tuvo Yuri a la hora de materializar en un libro todo aquello que hoy en día ya es una realidad: “Poemas sin más”.
La vida del autor y su pensamiento más profundo tienden a esa locura singular que nos envuelve y nos seduce en su compleja búsqueda de la identidad.
Su poesía nos halaga, nos confunde, nos hace sonreír, nos susurra, nos provoca, nos insulta.
Yuri comienza a crear lenguaje poético y a experimentar con el tono, el sonido y el ritmo de la construcción.
Ciertamente impresiona verlo no respetar las reglas métricas fundamentales jugando a la vez certeramente con la rima, encontrando títulos notables para poemas que no lo son tanto:

LA POESIA DE LOS ESTADOS
UNA POESIA MUY RIMADA
POESIA TRIDIMENSIONAL
POESIA ENCADENADA
38 PARTES
ME CAGO EN NEWTON

Pero ante todo impresiona verlo desarrollar un vanguardismo con elementos románticos tardíos y sin olvidar la regla básica del arte: la belleza. Así van surgiendo un torbellino de giros notables y de palabras inventadas:

1."El escarorigen"-la palabra, todo un monumento a los insectos que de paso sirve de título a una poesía conceptual y sin precedentes.
2. La poesía "estamos juntos" todo un juego de disección sintáctica de las palabras a partir del verbo "estar" generando palabras como "blecido" o "cionado".
3. En la poesía "El octubre" aparece el concepto de un mecanismo atemporal campesino llamado "espantaratones".

"...y dignos campesinos retrasaron
agujas de sus espantaratones"

4. El inigualable "monotodo" y todos sus derivados.

Y todo un mundo de sugerencias sonóricas que está por descubrir en este pequeño y a la vez tan grande libro como es "poemas sin más".


Como afirma el mismo autor en una de sus poesías

"ya nadie se atreve a buscar las palabras
nunca escritas y nunca dichas...."

¡Y es verdad!
Refritos tras refritos y total carencia de nuevas tendencias poéticas amenazan a este frágil arte a convertirse de minoritario a “minoexistente”.
Hablando de la estructura del libro es curioso el sendero que nos marca el autor. Estas cinco partes con un magistral acorde final de los “Pensamientos no rimados.”
Un autentico grito existencialista ante un edificio de hormigón.
Realmente parecen unos pensamientos y es evidente que carecen de cualquier rima.
Pero aun así logran llenar nuestros corazones de este sutil perfume poético que tanto caracteriza a Yuri.
En todo caso cada uno de nosotros tendrá su propio encuentro con este libro y recorrerá el sendero marcado por el autor a su manera.
Crítico muy famoso y muy considerado

Libro-disco

Un disco-libro con sorpresas.

Su web indica que Yuri Mykhaylychenko "nació en la Unión Soviética". ¿Un nostálgico de los planes quinquenales? No exactamente.

Músico y poeta fascinado por las vanguardias históricas (dadaísmo, futurismo), cree que su vida expresa "el vacío", como refleja su disco-libro experimental, Poemas sin mas.

Pensador marcado trágicamente por la geopolítica defiende un imaginativo sentido poético sobre fondos musicales variados (hip-hop, rumba, cabaret, rock) y con un curioso desfile de voces invitadas: Mario Gas, Alfred Lucchetti, Enric Casasses, Roger Mas, Django Edwards... y la flamante directora de TV-3, Mònica Terribas. Recitan poemas de Yuri ante el micrófono.
Jordi Bianciotto.

Yuri y su orquesta de Cosmonautas

 

Un dels grups més imaginatius del panorama musical actual.
AVUI

Yuri y su orquesta de Cosmonautas

 

“El artista Yuri Mykhaylychenko con la formación Yuri y su Orquesta de Cosmonautas mezclará música, poesía y teatro para despedir las fiestas de Gràcia
EL PAÍS

Yuri y su orquesta de Cosmonautas

 

Una propuesta dramática más amplia a través de un hilo conductor de poemas, personajes, vestuario y música. El origen barcelonés de la obra y de sus integrantes unifica en la escena diferentes contextos lingüísticos – castellano, catalán, ruso, ucraniano, inglés – y musicales – música impresionista rusa del siglo pasado, folklore ruso y programaciones.
EL PROGERSO

Yuri y su orquesta de Cosmonautas

 

Una de las bandas más originales de los últimos tiempos
Barcelona y m@s

Yuri y su orquesta de Cosmonautas

 

Teniendo en cuenta que esta es una región geográfica donde la inmigración y el intercambio cultural son moneda corriente, es natural que el mestizaje sea una consecuencia lógica. En el caso que nos ocupa: el mestizaje musical...
Por casualidad dí con la música de Yuri. Fue cuando pintaba el apartamento de un loco que tenía el disco. Luego alguien me alertó que iban a actuar abriendo las fiestas del barrio en que solía vivir.
Por lo tanto, el día indicado hicimos la necesaria provisión de estimulantes de circulación legal (léase birra y red bull) y nos acercamos a la plaza donde se celebraba el toque.

Tuvimos la oportunidad de presenciar el abucheo público de un alcalde que pretendió dar un breve discurso de inauguración. Luego del bochorno, sí, irrumpieron los cosmonautas.
El show comienza cuando los integrantes de la banda suben al escenario a un extraño amasijo, un paquete de aproximada forma humana enfundado en un mono negro y atado con sogas tipo matambre. Observamos que se trataba de el viajero espacial. Un barbudo algo freaky que sueña con cohetes y extraña un mundo en blanco y negro.
Me pregunté el por que de la fijación de Yuri con el espacio. La respuesta se relaciona con el hecho de que Yuri, el líder de la banda, oriundo de la ex Unión Soviética, creció soñando ser un cosmonauta, así tal como su homónimo Yuri Gagarin. La vocación no pudo plasmar, pero su fascinación estelar encontró cauce en la poesía.
Poesía, música, ingenio, locura el inmigrante ruso en Barcelona reunió los engranajes adecuados para montar su maquinaria cosmonáutica. ¿Y de que va el asunto? Pues, como ya he dicho: mestizaje.
Un curioso mestizaje, por cierto.
A través de toda su música soplan aires de su Rusia natal, y planean por distintos estilos sin afirmarse definidamente en ninguno. Lo que los hace muy interesantes.
Las letras acentúan el aire surreal de los cosmonautas. " Papa Yu cuando mueras que harás tú..." canta Yuri, con una pose escénica a medio camino entre el monje Rasputín y el finado genio Frank Zappa.
El contrabajo, con un look a lo Robert Plant, juega al hombre congelado.
El violinista, un gordito en camiseta marinera al estilo " La ciudad de los niños perdidos" , imprime una alegre nostalgia a lo que toca, y se conjuga muy bien con un acordeón que baja por Asia, recorre Europa y vuelve a subir.
Una cierta teatralidad recorre el show y un humor entre el ridículo y el absurdo nos tienen en suspenso. Yuri sabe bastante bien lo que quiere, y tiene ese raro toque que parecen tener los buenos artistas para mostrar sus mundos interiores bien a través de texturas de las estepas siberianas o de sus melancólicas visiones pre-perestroika.
Cabe sospechar que este carismático y delirado artista va a dar aún mucho de si, y solo espero estar allí para escucharlo. Por algún motivo además, esta nota ha llegado a su fin.

Les deseo a todos que recuerden, resistan y reúnan.
Paz-amor-unidad-respeto.
En el año de la semilla cósmica, daniel ramela garcía, barcelona.
EspacioK

La Ceremonia del té

 

Yuri define su primer trabajo LA Ceremonia del té como un disco conceptual. Su atmósfera tiene algo de libro de autoayuda. Así lo explica su autor: “ Me interesa buscar el orden romántico y social y llevar la belleza sobre la vulgaridad de la vida cotidiana”
Jordi Bianciotto  ·  El periódico

La Ceremonia del té

 

Es elegante componiendo, un romántico en actos y pensamientos. No, no se parece en nada a los cantautores actuales. Agilidad, inspiración y acierto.
Pedro Cabeza  ·  Zazpica

La Ceremonia del té

 

Surrealismo naïf al servicio del pop de bolsillo. “Se habla poco, se bebe mucho”, dice uno de los temas. La misma canción de antes también apunta: “Vidas largas y nada de luz”. Para equilibrar la balanza, Yuri habló mucho y solo se bebió un botellín de agua.
Miguel Martínez  ·  Efe Eme

La Ceremonia del té

 

Debut en solitario de Yuri Mykhayluchenko. No perdáis la oportunidad de acompañar su audición con una buena hierba índica, seguro que así le sacáis todo su jugo.
M.I.  ·  Cañamo

La Ceremonia del té

 

Ingeniero informático en la rama de cirugía de circuitos internos. Suele operar en la fibra sensible de nuestros cerebros, con pinzas esterilizadas y palabras fértiles contadas.
Simón Valero  ·  Selección FNAC

La Ceremonia del té

 

Probablemente ninguna de las habituales etiquetas que utilizamos en el mundo de la música haga justicia a la realidad creativa y emocional de Yuri Mykhayluchenko. Ideas y pensamientos que destacan por su secilla complejidad.
Jordi Urpí  ·  Integral

La Ceremonia del té

 

Puesto a ver el lado bueno, las tristes penurias que propiciaron la fuga de cerebros de la Unión Soviética han permitido dar a conocer a maestros como este Yuri Mykhaylychenko. Un universo onírico y surrealista, a veces cósmico y otras tan inquietantes como un paisaje del Bosco. En tiempos de fusión desbocada, resalta un trabajo que se atreve a mezclar la tradición instrumental de las fanfarrias zíngaras y eslavas con la música planeadora y la improvisación pasional del sur. Lastimero y cautivador, algo en Yuri de Gabriel Sopeña. Y mucho de la resignación melancólica que llevan los rusos como herencia genética, sensacional para crear música. Y yo, que aún creo que unos textos de altura hacen grande una buena canción. ¿Qué puedo decir de alguien que titula un tema “Los paisajes contemplados desde la altura de un gran pino en la agradable compañía de un avestruz”? Un hallazgo.
Mondo Sonoro

The Malako

 

Positivos en sus canciones destacan la importancia que otorgan a la actitud personal que cada cual tiene frente a la vida.
Tratan su música desde la atalaya del cosmopolita.
Miguel Martinez  ·  Diario de Terraza

The Malako

 

Las letras son abiertas, te dejan volar. Cuatro clavos que huyen de la maquina.
Eva Moure  ·  Nou Barris

Иванова Ось (El eje de Juan)

 

Ivánova Os es un caso excepcional sobre todo dentro de la música de la nueva Comunidad de Estados Independientes.
Diferentes influencias occidentales, mezcladas con resonancias folclóricas y apuntes de la música litúrgica ortodoxa
Diari de Sabadell

Иванова Ось (El eje de Juan)

 

Su arte está preñado de una gran fuerza espiritual, entrando en picado en los temas existenciales. Profunda delicadeza a través de la dulce musicalidad del idioma ruso.
Alberto Manzano  ·  Rock de Luxe




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